En AVR Maxilofacial demostramos que la calidad de vida y la salud bucodental no tienen edad. Revisamos el caso de nuestra paciente de 92 años.
A menudo, recibimos consultas de hijos o nietos preocupados, o de los propios pacientes mayores, con una duda recurrente: «¿Merece la pena ponerse implantes dentales pasados los 80 o 90 años?». La respuesta en AVR Maxilofacial es un rotundo sí.
Hoy queremos compartir la revisión de una de nuestras pacientes más especiales: una mujer de 92 años que decidió apostar por su calidad de vida mediante implantes con carga inmediata.
Su historia es la prueba de que la edad es solo un número cuando se trata de recuperar la función y la estética dental.
El caso: El deseo de volver a comer con seguridad
Nuestra paciente acudió a consulta con los problemas típicos asociados al uso de prótesis removibles (dentaduras postizas) antiguas:
- Inseguridad al hablar o reír.
- Dificultad para masticar alimentos sólidos.
- Molestias y roces continuos en la encía.
A sus 92 años, su objetivo era claro: quería disfrutar de la comida y olvidarse del pegamento para dentaduras. Tras un estudio exhaustivo de su salud general y la calidad de su hueso, el equipo de AVR Maxilofacial determinó que era candidata para la implantología de carga inmediata.
¿Qué es la carga inmediata y por qué es ideal en la tercera edad?
La carga inmediata es una técnica que permite colocar los implantes dentales y una prótesis fija provisional en el mismo día (o en menos de 24 horas). Para un paciente de edad avanzada, esto ofrece ventajas cruciales:
- Menor impacto quirúrgico: Se reduce el número de intervenciones.
- Psicología positiva: El paciente sale de la clínica con dientes fijos, evitando el verse «sin dientes» durante el proceso de curación.
- Recuperación rápida: Al ser técnicas mínimamente invasivas, el postoperatorio suele ser muy llevadero.
La revisión: Resultados que emocionan
Recientemente, esta paciente acudió a su revisión rutinaria tras la colocación de los implantes. El resultado ha sido excelente tanto a nivel clínico como personal.
- Oseointegración perfecta: Los implantes se han integrado correctamente con el hueso maxilar.
- Encía sana: No hay signos de inflamación ni rechazo.
- Funcionalidad total: La paciente nos comentó, con una sonrisa, que “ahora puedo comer lo que me gusta sin miedo a que se me muevan los dientes”.
Nota del especialista: En pacientes geriátricos, el éxito no se mide solo por la radiografía, sino por el impacto directo en su nutrición y autoestima. Ver a una persona de 92 años recuperar la confianza es el mayor éxito de AVR Maxilofacial.
Rompiendo mitos: La edad no es una contraindicación
Es vital desterrar la idea de que «no vale la pena» invertir en salud bucodental a ciertas edades. La esperanza de vida ha aumentado, y con ella, la necesidad de mantener una boca sana.
Tener una dentadura fija mediante implantes dentales mejora la digestión, permite una dieta más variada y rica en nutrientes, y fomenta la socialización, evitando el aislamiento que a veces sufren los mayores por vergüenza a su boca.
Tu calidad de vida es nuestra prioridad
El caso de nuestra paciente de 92 años nos recuerda que la medicina y la tecnología están al servicio del bienestar, sin importar la fecha de nacimiento. En AVR Maxilofacial, estudiamos cada caso de manera personalizada para ofrecer la solución más segura y efectiva.
Si tú o un familiar estáis considerando mejorar vuestra sonrisa, no dejéis que la edad sea un freno.



