Muchas personas conviven durante años con una mordida que no encaja, dificultad para masticar o un perfil facial que les incomoda sin saber que el origen puede estar en la posición de los maxilares. La cirugía ortognática corrige alteraciones del maxilar superior, la mandíbula o ambos cuando la ortodoncia por sí sola no puede resolverlas.
¿Qué señales pueden hacer pensar en una alteración ósea?
Una mandíbula muy adelantada, una barbilla retraída, una mordida abierta o una asimetría visible pueden indicar que existe una discrepancia entre los huesos faciales. También son frecuentes la dificultad para cortar o triturar alimentos, el desgaste desigual de los dientes, la respiración oral y la sensación de que los labios no se cierran cómodamente.
No obstante, la apariencia externa no basta para decidir un tratamiento. Dos personas con un perfil parecido pueden tener necesidades muy distintas. Por eso la valoración debe incluir la mordida, las vías respiratorias, la articulación temporomandibular y las proporciones faciales.
Ortodoncia o cirugía ortognática: ¿qué diferencia hay?
La ortodoncia mueve los dientes. La cirugía ortognática reposiciona los huesos que sostienen esos dientes. Cuando el problema es principalmente dental, los brackets o alineadores pueden ser suficientes. Cuando existe una discrepancia ósea importante, intentar compensarla solo moviendo dientes puede no resolver la función ni lograr un resultado estable.
Casos que suelen valorarse
- Prognatismo: la mandíbula se encuentra adelantada respecto al maxilar.
- Retrognatia: la mandíbula está retraída y el mentón queda poco proyectado.
- Mordida abierta: los dientes superiores e inferiores no contactan al cerrar.
- Asimetría facial: un lado de la mandíbula o del maxilar presenta una posición diferente.
- Sonrisa gingival de origen óseo: se muestra una cantidad excesiva de encía por la posición vertical del maxilar.
¿Cómo se confirma el diagnóstico?
El estudio suele combinar fotografías, exploración clínica, registros de la mordida y pruebas de imagen tridimensionales. Con esta información, el cirujano maxilofacial y el ortodoncista pueden planificar el movimiento de los maxilares y explicar qué cambios funcionales y faciales son previsibles.
¿La cirugía cambia la cara?
Sí, porque se modifica la base ósea del rostro, pero el objetivo no es transformar a la persona en alguien distinto. Se busca mejorar la mordida, la respiración cuando está afectada y el equilibrio facial. La planificación digital permite anticipar los movimientos y conversar sobre expectativas realistas.
Valoración en Barcelona y provincia
Si te han dicho que tu mordida es esquelética, llevas años con ortodoncia sin resolver el problema o notas dificultad funcional, conviene pedir una valoración. En AVR Maxilofacial se atienden pacientes de Barcelona, Sabadell, Terrassa y otros municipios, coordinando el proceso con el ortodoncista cuando es necesario.
¿Necesitas una valoración?
Pide una valoración si tu mordida o el equilibrio facial te preocupa. Puedes contactar con AVR Maxilofacial en Barcelona por teléfono o WhatsApp.



